Vegetarian News - ¿Podría China dirigir el mundo?

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¿Podría China
dirigir el mundo?
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Muestra un alma compasiva hacia todas las criaturas. Respeta a los viejos y mima a los jóvenes. No debes dañar ni siquiera a los insectos, la hierba ni los árboles. [Atribuido a Ko Hung, 284-363 DC, Confucionista-Taoista]
Para
cuando leas esto, la unificación de la diminuta pero frenéticamente
próspera colonia británica de Hong Kong con su inmensa
y mayoritariamente rural vecina habrá tenido lugar y el optimismo
expresado por tantas personas en ambos lados será finalmente
puesto a prueba. Desde el punto de vista medioambiental, el resultado
será vital no sólo para China sino para todo el mundo.
En la actualidad la mayoría de la población de China es
vegetariana, aunque sólo sea por necesidad forzosa, consumiendo
productos animales sólo muy ocasionalmente. Si China puede devolver
a Hong Kong su dieta rica en fibras y baja en grasas, y si Hong Kong
puede extender a China sus tardíos intentos por salvar su fauna
salvaje única, y si ambas pueden abordar la terrible contaminación
del área, entonces sí, quizás la nueva China puede
salvar y salvará el mundo. Pero si mil millones de chinos quedan
seducidos por la cultura occidental de la hamburguesa repleta de grasas,
si Hong Kong reincide en una completa indiferencia por los derechos
de otros seres vivos, y si ambos siguen contaminando el entorno al ritmo
actual, entonces a la larga el futuro del planeta en su totalidad estaría
en juego. Si esta enorme población transforma su dieta natural
de arroz y verduras a la derrochardora e insana costumbre de comer carne,
entonces no sólo ellos sino toda la tierra estará condenada
porque sencillamente el planeta no puede sostenerlo.
Por tanto la única esperanza debe estar en que lo mejor de ambos mundos sea compartido y mejorado -- la sana dieta vegetal china y el creciente movimiento hacia la conservación y la compasión de Hong Kong. Y esa es la base del optimismo de muchos chinos -- y no menos de las dos sociedades afiliadas a IVU, EarthCare y la Sociedad Vegetariana China -- en su aproximación al cambio de soberanía. En favor de la creación de una nueva y compasiva cultura está la saludable dieta actual de la mayor parte de la China continental y la tradición budista de la no-violencia que la sustenta. Un factor que actúa en contra de este ideal ha sido la tentación de las colonias de importar lo peor antes que lo mejor de sus dominadores coloniales -- por ejemplo, el repugnante espectáculo de la corrida de toros en Macao para celebrar la inauguración del nuevo aeropuerto levantó fuertes protestas. Hong Kong ha prosperado a pesar de - y no gracias a - los estragos de la dieta occidental. El éxito de sus gentes se ha debido al trabajo duro y a la inteligencia -- cualidades no menos comunes entre sus hermanos continentales, muchos de los cuales se han instalado en Hong Kong y contribuido a su éxito -- y ciertamente no a la costumbre degenerada occidental de atascar sus arterias con colesterol tres veces al día.
Un firme creyente en el futuro de este gran país es el Dr. Simon Chau, que dirige la Sociedad Vegetariana China de unos 1000 miembros, una meritoria e incipiente sucesora de la sociedad anglófona fundada por Jan Moor. Otro es Ng Wai Yee, presidente de EarthCare -- un grupo ecologista entusiasta y muy efectivo originalmente fundado por el Dr. John Wedderburn. Lejos de permitir que las cosas recaigan, la tendencia de los herederos chinos de estos movimientos es claramente "coger el balón y correr" y parece como si, en cooperación con sus compatriotas del continente, pudiesen alcanzar los milagros que los fundadores originales podían sólo imaginar. Por último pero no menos importante -- a largo plazo, de todos modos -- existe el nuevo grupo vegano organizado por Eva Wong, cuyos miembros se reúnen regularmente por su cuenta y aportan sus muchos talentos a otros grupos del movimiento verde. Estas personas no son extranjeros que intentan imponer un concepto ajeno, sino activistas chinos nativos cuyo objetivo es reverdecer una gran nación y que creen en que van a ganar: si no lo consiguen, el mundo entero sentirá las consecuencias.
Para
muchas familias, la primera comida del año nuevo chino es vegetariana
pues se considera malo arrebatar una vida como primera acción
del nuevo año. En el sur de China, muchos ancianos se abstienen
de carne el primer día del año nuevo para asegurarse una
larga y feliz vida. En el segundo día, mucha gente realiza gestos
simbólicos como devolver una carpa al río como signo de
amor y compasión. En este día, los perros son tratados
bien pues se cree que el segundo día del año nuevo lunar
es el cumpleaños de todos los perros. Según ciertos textos
antiguos, los primeros ocho días del año nuevo están
consagrados así: el primero a los pollos, el segundo a los perros,
el tercero a los cerdos, el cuarto a las ovejas, el quinto a los bueyes,
el sexto a los caballos, el séptimo a los seres humanos y el
octavo a los cereales. Se cree que si esos días son claros y
brillantes las respectivas criaturas nacidas en tales días crecerán
bien y estarán sanas. Si los días son oscuros, entonces
estarán condenados. En el séptimo día de año
nuevo los agricultores muestran sus productos, se prepara una bebida
de celebración con siete tipos de verduras, y se come tallarines
para la longevidad. El pintoresco festival de los faroles tiene lugar
la primera luna llena del año lunar. Naranjas y melocotones son
las frutas tradicionales de este festival, símbolo de buenos
presagios.
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